Resistencia anticorrosiva para tendidos expuestos
El mayor enemigo de los herrajes exteriores es la oxidación prematura que debilita el agarre de las estructuras. Estas abrazaderas dobles basan su rendimiento en la aleación de acero inoxidable, un material que detiene el desgaste por humedad y mantiene la presión de cierre inalterable durante años de servicio continuo.
Beneficios clave de la doble mordaza
- Ajuste milimétrico: Los tornillos integrados permiten regular la presión exacta según el grosor del cabo empleado.
- Cero deslizamientos: La cámara interna retiene la guía impidiendo el juego longitudinal ante tensiones mecánicas.
- Montaje polivalente: Funciona eficazmente sobre alambres galvanizados, cordajes sintéticos y mangueras eléctricas.
Olvídese de reajustar los tensores de sus cercados cada cambio de estación. La estabilidad del acero asegura que la energía aplicada durante el montaje inicial se conserve sellada, protegiendo la integridad de sus conexiones y la rectitud de sus postes perimetrales.