Robustez estructural con un poder de corte de seis mil amperios
La capacidad de disipación del arco eléctrico define la calidad de un automático. Con una resistencia estructural de seis mil amperios, este dispositivo extingue la energía residual del cortocircuito de manera confinada, impidiendo daños materiales en los componentes adyacentes del cuadro de distribución.
Diseño compacto para optimizar espacio en el cuadro
Sus dimensiones optimizadas para tres módulos estándar permiten una integración limpia sin necesidad de rehacer el cableado existente. Los terminales de conexión admiten cables de gran sección, asegurando un apriete mecánico óptimo y un rendimiento térmico excelente bajo regímenes prolongados de carga alta.
La elección inteligente para mantener la continuidad del suministro eléctrico en instalaciones comerciales donde cada minuto de desconexión supone una pérdida de productividad.